Siempre hemos pensado o nos han hecho pensar, que el flúor es el gran protector contra la caries, un oligoelemento natural que participa en la mineralización de huesos y dientes pero que en exceso puede causar manchas, debilitamiento óseo, dolor en articulaciones e incluso vómitos, náuseas o diarrea, especialmente en niños. Filip Van, CEO fundador de la firma cosmética natural Di Oleo, ubicada en El Puerto de Santa María (Cádiz), nos cuenta qué alternativas tiene el flúor en nuestras pastas de dientes y qué otros problemas puede ocasionar si lo usamos más de lo debido.
La salud bucal debería basarse en el equilibrio y no en el exceso. El flúor en si mismo no es malo ni supone un peligro para nuestros dientes, el problema está en que muchas veces no es necesario y se produce un exceso que nos perjudica más que beneficiarnos: “Todos nosotros ya obtenemos flúor gracias a una alimentación equilibrada que incluye agua, pescados, tés y ciertos vegetales, estas cantidades añadidas que vienen en aguas envasadas, suplementos y sales fluoradas, además de no ser necesarias pueden ocasionarnos problemas a nivel articular, intestinal o incluso más caries, que es lo que se supone que queremos prevenir con el plus de flúor que contienen algunas pastas de dientes” – sostiene Filip Van, CEO de Di Oleo, firma gaditana de cosmética natural que comercializa pastas dentales, enjuagues bucales y cepillos de bambú para niños y adultos, además de otros no relacionados con la higiene bucal.


En realidad, el flúor es un oligoelemento natural que interviene en la mineralización de nuestros huesos y dientes. En cantidades controladas, refuerza el esmalte dental y lo hace más resistente a los ácidos producidos por las bacterias, razón por la que se empezó a añadir flúor tanto en el agua potable como en los productos dentales. Como ya hemos dicho, el problema está en que hay un exceso de este en muchas personas, acumulación que puede derivar en fluorósis dental, con manchas blancas y marrones en dientes en el mejor de los casos: “El flúor no es necesario en una pasta dental si llevas una buena higiene oral y consumes suficiente flúor con la dieta, pero tampoco en caso de deficiencia soluciona nada el flúor que viene en estos productos, es algo que debe evaluar un médico para llegar a un diagnóstico y solución”- añade Filip.
Alternativas al flúor que realizan la misma función en nuestros dientes
Existen en el mercado numerosas marcas que venden pastas dentales sin flúor con ingredientes que remineralizan el esmalte (caso del carbonato cálcico), combaten la placa bacterial (xilitol) o equilibran el pH bucal estimulando además la saliva, refrescando y desinflamando, como en este último caso los aceites esenciales de menta y caléndula.

“Nosotros somos fabricantes de pasta de dientes y es algo que sabemos, también existe evidencia científica, la remineralización no depende únicamente del flúor, también de la pasta empleada. Si esta está bien formulada con los ingredientes que debe tener y además tenemos una saliva sana y una buena y diaria higiene bucal, los dientes podrán protegerse y regenerarse de manera natural sin necesidad de nada más”.

La conclusión y consejo de Di Oleo
Hay millones de personas en el mundo que usan pastas sin flúor y mantienen una salud dental excelente, incluso muchos dentistas hoy en día reconocen que los pacientes no necesitan flúor en su pasta dental. Lo más importante es la rutina, cepillarse correctamente, usar hilo dental, mantener una dieta equilibrada y evitar azúcares constantes: “Insistimos en que el flúor por no es malo per se, pero creemos que es mucho mejor apostar por alternativas naturales, personalizadas y transparentes con dentífricos que apoyen la remineralización natural, fortalezcan las encías y el microbioma oral” – comenta Filip Van.




