Mucha gente piensa que la piel deshidratada y la piel seca son lo mismo, cuando nada tienen que ver, la primera tiene una falta de agua (o sea, de hidratación) y la segunda la tiene de grasa, de falta de lípidos. En algo coinciden ambas, y es que en verano tienden a agravarse si no se tratan.
Si tu piel está deshidratada es porque tiene carencia de agua, una afección cutánea que puede revertirse, también habitual en personas con la piel grasa o mixta. Las causas tienen que ver con la edad, con una producción más lenta de lípidos intercelulares, creando una función barrera deteriorada que da lugar a la deshidratación. El estilo de vida es un factor importante, como el hecho de beber alcohol y la exposición prolongada a climas secos, al sol y al calor, así como ahora en verano el aire acondicionado y el uso de productos cosméticos que resecan en exceso. Esto lo notamos porque lucimos un aspecto más apagado y plano, sin luminosidad y con una coloración cenicienta, además de ojeras oscuras en algunos casos.

En cambio, la piel seca carece de contenido graso, mostrando un exterior tirante y áspero, mucho más común en personas mayores que jóvenes. Las causas, parecidas a la deshidratada, sumando tal vez el uso indiscriminado de antihistamínicos por alergias y de nuevo, usar cosméticos que resequen como los jabones en pastilla o limpiadores muy espumosos: “El cutis seco se percibe enocasiones escamoso por falta de grasa, con picores y erupciones que pueden provocar eccemas, dermatitis o psoriasis. Elegir buenas cremas y otros productos hidratantes con humectantes y emolientes es fundamental, los primeros porque atraen el agua a nuestra piel y los segundos, porque la retienen. Luego, en función a como sea tu piel, deberás optar por distintos porcentajes. Si tu cutis es graso o mixto, es probable que ya produzca grasa suficiente, que es un emoliente natural. Aquí, lo mejor sería una crema más ligera con más humectantes. En cambio, si es más seca y no produce tanta grasa, lo mejor es que sea más rica en emolientes para sellar y proteger la piel de esa perdida de agua” – nos comenta Julia Smith, directora de producto de la firma cosmética española Ki Care.

Para tratar la piel seca, los cosméticos con base de aceite y aquellos que contengan ceramidas son perfectos, evitando limpiadores agresivos que despojen la dermis del propio aceite natural. Pueden ayudarnos también los suplementos ricos en ácidos grasos Omega-3 y una exfoliación frecuente que evite la acumulación de células escamosas.

Principales consejos de Ki Care para la piel seca y deshidratada en verano
Obviamente, la piel deshidratada es más fácil de tratar ya que se trata de algo temporal, menos problemático cuando afecta a pieles grasas o mixtas en verano: “Las texturas ligeras de sérums y geles son ideales para la piel deshidratada, si tienen ácido hialurónico mucho mejor. Los limpiadores faciales a ser posible sin jabón o con un pH neutro, más vitamina B5 y un uso adecuado de los protectores solares, a diario y desde la mañana. Evitemos las duchas de agua caliente, mejor templada, y siempre frotarnos bien para eliminar el cloro o la sal del mar” – aconsejan desde Ki Care.

Para las pieles secas servirían muchos de los tips para la deshidratada, junto a un mayor cuidado con el aire acondicionado, si está muy fuerte, ya que reseca bastante nuestra piel, y beber entre litro y medio a 2L diarios con el fin de mantenerla hidratada en todo momento. En cualquier caso deben tratarse de manera diferente. La piel seca necesita cremas fluidas y leches que lleven ceramidas, escualano, manteca de karité, etc… en general, lípidos. La piel deshidratada, geles y texturas acuosas, en este caso la piel necesita agua, ingredientes como la glicerina, el pantenol o el ácido hialurónico.




