Entre encinas centenarias, rincones de sombra y una propuesta gastronómica inspirada en los grandes viajes de su fundador, Cabaña Marconi se consolida como una de las escapadas más apetecibles para quienes buscan desconectar del calor sin salir de la ciudad.
Cuando el asfalto madrileño empieza a irradiar calor y la ciudad busca refugio bajo toldos y terrazas urbanas, existe un lugar donde el verano transcurre a otro ritmo. Un oasis de vegetación, sombra y calma situado a apenas unos minutos del centro de Madrid. Cabaña Marconi, ubicada en El Encinar de los Reyes, ha convertido su gran terraza jardín en uno de los secretos mejor guardados de quienes buscan escapar del bullicio sin emprender largos desplazamientos. Rodeada de encinas, jardines cuidadosamente diseñados y espacios al aire libre que invitan a prolongar sobremesas y conversaciones, la terraza ofrece una experiencia que recuerda más a una casa de campo escandinava o a un refugio en plena naturaleza que a un restaurante situado junto a la capital.

Aquí el tiempo parece detenerse. La vegetación envuelve las mesas creando pequeños espacios de intimidad, mientras la sombra natural de los árboles y la amplitud de la terraza permiten disfrutar del exterior incluso durante las horas más cálidas del día. Un entorno pensado para desayunos tardíos, almuerzos relajados, cenas al aire libre y largas veladas de verano. La personalidad del espacio refleja el espíritu viajero de su fundador y chef, Marcos Olazábal Janson. La arquitectura acristalada, los detalles decorativos inspirados en sus viajes, la presencia constante de la naturaleza y una atmósfera elegante pero desenfadada convierten cada visita en una pequeña escapada sin necesidad de abandonar Madrid.


Gastronomía para disfrutar del verano
La propuesta gastronómica de Cabaña Marconi encuentra en los meses estivales uno de sus momentos más atractivos. La carta combina recetas inspiradas en diferentes culturas gastronómicas con un especial protagonismo de los sabores nórdicos que han convertido al restaurante en una referencia singular dentro de la oferta madrileña. Entre las propuestas más apetecibles para los días de calor destacan el tradicional Toast Skagen sueco, elaborado con langostinos y una delicada mezcla cremosa; los arenques marinados siguiendo recetas escandinavas; los salmones preparados con distintas técnicas que realzan su frescura y textura; así como una selección de entrantes ligeros pensados para compartir al aire libre.

La experiencia continúa con platos principales donde conviven influencias internacionales, producto seleccionado y una cocina que prioriza el sabor sin renunciar a la elegancia. Todo ello acompañado por una cuidada selección de vinos y referencias perfectas para las noches estivales. Los postres, servidos en plena terraza mientras cae la tarde entre los jardines, ponen el broche final a una experiencia que invita a olvidarse de que Madrid se encuentra a escasos minutos.
Una escapada sin salir de Madrid
En una época en la que cada vez más madrileños buscan planes que permitan desconectar sin necesidad de largos desplazamientos, Cabaña Marconi ofrece algo difícil de encontrar, la sensación de haber abandonado la ciudad permaneciendo prácticamente en ella. Un jardín donde refugiarse del calor, una atmósfera que invita a bajar el ritmo y una gastronomía inspirada en los viajes convierten esta terraza en uno de los destinos imprescindibles del verano madrileño.
Camino del Cura 233 – El Encinar de los Reyes / Alcobendas (Madrid)




