Minerales, físicos o inorgánicos, así llamamos a los filtros solares que llevan algunos protectores solares y bronceadores. Su función es la de actuar como pantalla al exponernos al sol, protegiendo nuestra piel desde su aplicación sin ser absorbidos por la misma. Suelen ser de óxido de zinc o dióxido de titanio, con algunas diferencias entre ambos filtros minerales en cuánto a textura, espectro UV y tipos de piel, aunque por supuesto, no tantas como las que habría con los filtros químicos, por ejemplo en la composición de los ingredientes y en su papel frente a la radiación solar.
Filtros solares minerales o químicos, esa es la eterna cuestión cada verano. En resumen podemos decir que los químicos (compuestos sintéticos) penetran en la piel y trasportan sus ingredientes dañinos por todo el cuerpo, además de su potencial efecto como disruptores endocrinos, aunque no todos. En cambio los físicos, los minerales, no son absorbidos y aportan protección inmediata a nuestra piel, dejando un bronceado más sano y suave. También, muchos usan ingredientes de origen vegetal que nutren al tiempo que protegen.

Óxido de zinc, la preferencia en cosmética solar natural
Dos firmas cosméticas andaluzas como Di Oleo (gaditana) y Cabopino (malagueña) utilizan en sus protectores solares filtros minerales con óxido de zinc y no nano. De hecho, en la cosmética natural española es la dupla preferida por muchas de estas firmas, igualmente comprometidas con el respeto al medio ambiente, los arrecides de coral y el ecosistema marino: “Usamos óxido de zinc sobre la otra opción más común, que es el dióxido de titanio, porque tiene grandes ventajas para proteger y broncear, ya que cubre los rayos UVB y todos los UVA, los cortos y largos. En estos últimos el dióxido de titanio no es tan efectivo” – explica Andrés Martín, CEO de Cabopino, con apenas un mes y medio de presencia en el mercado español.


Otro punto a favor del óxido de zinc es su seguridad en todos los formatos incluso para bebés, en los de dióxido de titanio pudiera haber problemas por inhalación cuando se trata de sprays, aunque completamente seguro en el resto de presentaciones. Muchos expertos recomiendan mezclar ambos, el óxido de zinc y el dióxido de zinc para una mayor efectividad, aprovechando también los beneficios de cada filtro mineral, pues el segundo suele ser más ligero, se extiende mejor y no deja ninguna película blanca sobre la piel. Eso sí, el óxido de zinc sella la protección contra toda clase de radiación solar.

Este mes de mayo Filip Van, CEO de Di Oleo (Cádiz), lanzó su nueva colección de protectores solares para este verano, todos ellos con sello eco y veganos, por supuesto con filtros minerales de óxido de zinc: “Hemos cambiado toda la gama que teníamos y optado por más productos SPF50. Buscamos una protección solar más natural, eficaz y respetuosa con nuestra piel y nuestro planeta, y los filtros minerales resultan perfectos en este sentido, ya que no penetran al aplicarse y son muy bien tolerados en pieles más sensibles y con algún tipo de alergia. El problema con los filtros químicos, de la que mucha gente no es consiciente, está en la absorción de avobenzona, octocrileno y otros compuestos sintéticos que irritan y dañan la piel, por no hablar de las fragancias artificiales que algunos incluyen”.





