No se trata de elegir entre uñas acrílicas o uñas de gel, ambos sistemas tienen sus ventajas e inconvenientes, el problema es que muchas veces no se conocen. El acabado del gel es más natural y flexible, no daña la uña y es algo más caro que el acrílico, más duradero y resistente – perfecto para uñas largas – aunque más artificial y fácil de arreglar que las de gel en caso de rotura. Berenice Espejo, manicurista oficial de la firma californiana Entity en España, nos explica todo lo que debemos saber sobre ambas para poder elegir después. www.entitybeauty.es
El sistema de uñas acrílicas sustituyó en su día a las antiguas uñas de porcelana ya que no eran un producto seguro, además de estar prohibido por no ser apto cosméticamente. En cambio, el acrílico si está autorizado y es más flexible y moldeable que la porcelana, resistente a impactos sin dañar la uña natural: “Fue el primer sistema inventado en uñas, surgido de mezclar un polvo (polímero) y un líquido (monómero). De la reacción química resulta una pasta moldeable que se aplica sobre la uña natural para realizar ya sea una cobertura que sirve de protección o aplicar sobre moldes o tips para crear una extensión y poder alargar las uñas” – nos explica Berenice Espejo, manicurista oficial de la firma americana Entity en España.

Hay mucha variedad de polímeros de colores, desde naturales a los colores más extremos. Sobre todo se recomiendan en mujeres que se muerden las uñas o trabajan mucho con las manos. Son moldeables, se adaptan bien a la uña natural y también son muy resistentes y adherentes: “En cuanto a la duración, de tres semanas a un mes. En el salón, suelen hacerse entre 1-2h o incluso más, dependiendo del diseño y acabado”.

Sobre el sistema de uñas de gel, se recomienda a mujeres con uñas muy flexibles. Es un producto de construcción similar al de las uñas acrílicas, pero en vez de mezclar un líquido y polvo, aquí ya está todo mezclado y preparado, se pueden identificar porque parece una gomina, fabricado en diferentes texturas, consistencias y colores, garantizando además un sellado perfecto de las uñas naturales: “Es un sistema trifásico, requiere por tanto de base, gel de construir y top. Se usa lámpara de luz UV/LED de 36w para curarlas, polimerizar y endurecer el producto de forma segura, que también es más ligero que el acrílico y la sensación que deja en las manos es de menos peso, salvo que lo apliquemos demasiado denso, pudiendo dañar la capa ungueal por calor extremo. Su precio es más elevado y duran lo mismo, entre 21-30 días. El acabado es totalmente natural, dejando un gran brillo”.

Todo lo que podemos hacer con el sistema de uñas de gel
Para hacer extensiones o alargamiento de uñas, es necesario usar geles de construcción, poner tips, moldes de papel mylar o moldes reutilizables: “La técnica no es dificil, se aplica el gel al largo y forma deseada para después meterlas bajo una cabina o lámpara de luz LED o UV para su secado/polimerizado y que cojan firmeza y dureza en segundos, pasos previos de todo un protocolo de aplicación”. Una vez tengamos nuestras uñas de gel listas, Berenice recomienda aplicar aceite de cutículas a diario, con el fin de mantener la uña natural flexible y evitar un desprendimiento prematuro del gel.
También el ácido hialurónico les viene bien ya que así retienen más hidratación: “Y no sólo eso, les damos una mayor flexibilidad a las fibras de queratina y a la piel de las cutículas. Por supuesto, evitemos rascar o usarlas como herramienta, tampoco tenerlas largo tiempo bajo el agua caliente o simplemente en remojo continuo, algo que afecta sobre todo a su duración”. A la hora de quitarlas, aconseja rebajar con una lima 180/180, o bien con un torno hasta un 90% del producto, nivelando o eliminando restos de gel con lima 180/240 grit, con un cuidado extremo para no dañar la uña natural.

¿Podemos prolongar la duración de las uñas de gel?
La respuesta es sí, siempre y cuando acudas al salón para realizar un “rebalance” a los 15 días más o menos, o bien realizar un relleno completo a los 21-30 días: “Suelen preguntarnos por su duración respecto a las uñas acrílicas, y la verdad es que ambas duran lo mismo, el gel no es mejor que el acrílico o al revés, el producto se recomienda dependiendo del tipo de uña natural y de las actividades o trabajo que realice la clienta” – nos explica Berenice, que aclara que no es necesario descansar de las uñas de gel, es más importante acudir a salones expertos que sepan aplicar, limar y cuidar las uñas naturales para que estén siempre sanas.

Las uñas de gel protegen la uña natural de roturas y exposición a productos químicos, ya que es un producto flexible que también le da firmeza: “Además se pueden reconstruir si están mordidas o dañadas, el gel ayuda a recuperar más rápido la uña natural y su forma, tiene la ventaja también de no producir olores ni vapores, manteniendo un ambiente saludable en el salón” – añade Berenice.




