Tres profesionales del sector (Filip Van, David Lesur y Andrés Martín) nos hablan del enorme poder del acondicionador, uno de los productos de salud capilar menos valorados, de hecho muchas personas no saben realmente cuál es su función e importancia. No es un mero complemento del champú, no limpia ni elimina la suciedad y el sebo, su papel sin embargo es esencial: mejora la textura, apariencia y manejabilidad del cabello, le aporta hidratación y protege sus hebras. Formulado principalmente con aceites, proteínas y emolientes, puede utilizarse de muchas maneras, también en seco o sin aclarado (leave-in).
El acondicionador reequilibra la hidratación del cabello tras el lavado, ya que durante la limpieza el champú abre las cutículas y el acondicionador las cierra, sellando la humedad y protegiéndolo de los daños externos. También, reduce el encrespamiento y lo deja sedoso al tacto: “A la hora de aplicarlo, debemos hacerlo desde las puntas hasta el cuero cabelludo pero sin llegar a él a menos que se trate de un acondicionador que también limpie. Luego, masajeamos por todo el cabello para que se empape bien y finalizamos con un aclarado de agua tibia” – nos explica David Lesur, director de formación de los salones David Künzle en Madrid.

David recomienda usarlo con frecuencia pero siempre dependiendo del tipo de cabello, menos veces si es fino, y a diario si es más grueso o rizado: “Para cabellos secos o dañados, tras cada lavado es lo mejor, ya que le aportará una hidratación extra. Si se engrasa rápidamente después de usar acondicionador, hay que reducir la frecuencia”. www.davidkunzle.com

La tendencia actual de usar cosméticos cada vez más naturales y sulfate-free también ha llegado a los acondicionadores, buscando aquellos que no contengan siliconas, parabenos o colorantes: “Nosotros fabricamos dos, uno en crema enriquecido con jugo de aloe orgánico y manteca de karité sin refinar, y otro sólido 100% vegano con aceites de oliva virgen extra, geranio, neroli y rosa mosqueta, ambos con mucho éxito entre nuestros clientes. Los aconsejamos sobre todo en cabellos más bien apagados, secos, con mucha necesidad de una hidratación intensa y una nutrición con sentido” – comenta Filip Van, CEO de la firma cosmética natural Di Oleo. www.dioleo.com

¿Y si dejamos de usarlo? ¿Qué ocurre?
Andrés Martín, distribuidor en España de la firma cosmética californiana BYRD Hairdo, advierte que en caso de dejar de usarlo, lo primero que notaremos será una perdida de suavidad y brillo: “Estará más aspero, será menos manejable y se verá opaco, también habrá más enredos y será más susceptible al daño, ya que el acondicionador protege las hebras de todo aquello que lo daña, como la contaminación o el calor de secadores y planchas. No es un producto de belleza sin más, es un gran aliado para nuestra salud capilar ya que lo nutre, protege y realza. Nuestro acondicionador, con aroma a coco salado, es totalmente vegano e incluye entre sus ingredientes una mezcla de algas marinas con aloe vera, té verde y proteínas de arroz, baobab y quinoa”.





