Editorial
El futuro de Madrid
Hace unos días, después de una reunión en el flamante nuevo Ayuntamiento de Cibeles con el Coordinador de Actos Públicos por la celebración del MADO Madrid Orgullo –y que este año han vuelto a dejar claro que son las mayores fiestas populares de Madrid, por no decir de España–, fui con mis compañeros de la reunión a tomar algo a una terraza en los alrededores. En la mesa de al lado, un grupo de personas hablaban, cómo no, de la crisis. “No hay dinero” era la frase que más se escuchaba. Lo más preocupante es que esa mesa estaba formada por la plana mayor del gobierno de nuestra querida ciudad, del concejal de Economía a la de Cultura, de la de Sanidad a la de Medio Ambiente. No aprendemos. En época de ‘vacas gordas’ malgastamos el dinero, en época de ‘vacas flacas’ nos lamentamos. La culpa no es suya, lógicamente, es de todos los madrileños y madrileñas. Y la solución también está en nosotros y nosotras. Por eso, ahora que vienen las ansiadas vacaciones, te propongo que dediques un poco de tu tiempo a pensar en qué cosas podríamos hacer los ciudadanos y ciudadanas de Madrid por Madrid, y nos envíes tus ideas a pormadrid@looc.es. Un poquito de tu tiempo, nada más. El resto que lo disfrutes… ¡Felices vacaciones!
Alfonso Llopart Editor
Madrid y su orgullo ciudadano…y sostenible
Del 30 de junio al 4 de julio, Madrid celebra las fiestas del Orgullo, fiestas que nacieron alrededor de la reivindicación por los derechos de gays, lesbianas y transexuales, y que hoy se han convertido, por derecho propio, en la mayor de las celebraciones que tienen lugar en Madrid a lo largo del año –e incluso en España, con mayor afluencia de público que Las Fallas, los Sanfermines o la Feria de Abril–. Porque el MADO Madrid Orgullo no es solo exclusivo de gays y lesbianas, es una celebración de auténtico Orgullo ciudadano, de todas y todos los que nos sentimos ‘orgullosos’ de vivir en un estado más libre, diverso, multirracial, multicultural, multisexual, en definitiva, multicolor. Este año, AEGAL –la asociación que organiza desde hace años la mayoría de los actos de la semana del MADO– ha hecho un gran esfuerzo por presentar un proyecto de Orgullo sostenible, consciente de las reclamaciones de los vecinos del barrio de Chueca –en el que se desarrollan la mayor parte de las actividades– y de tratar de que prime la calidad y la convivencia por encima de todo. Si el Ayuntamiento de Madrid asume su responsabilidad en lo que a seguridad se refiere, todo apunta a que el de este año será, sin duda, nuestro mejor Orgullo.
Alfonso Llopart Editor
MADRID, PONTE GUAPA
Recuerdo un divertidísimo monólogo de la genial Antonia San Juan en el que una vendedora a domicilio no paraba de hablar de las maravillas de Hogarlimp, línea de alta cosmética para el hogar, con sus hidratantes, exfoliantes y serums, que dejaban tu casa como la cara de la Preysler. Eso es precisamente lo que necesita Madrid, todo un ejército de esteticistas, cosmetólogos y asesores de imagen que la enseñen a sacarse partido. Basta ya de operaciones de cirugía estética que la dejan ridícula y con imborrables cicatrices. Retoques bien hechos, por manos como las de Monereo, todos los que quieras. Gracias a que la base sobre la que trabajar es ya, de por sí, de lo más pinchulera. Lo que estoy intentando decir con esta ida de olla es que Madrid tiene todo lo que hay que tener para ser una de las capitales más bonitas de la Vieja Europa. Y lo es… Pero la mayoría o no lo sabemos o no nos lo creemos. Y está, definitivamente, mal asesorada. Pongo un ejemplo: la (enésima) remodelación de la Puerta del Sol. Más espacio para los peatones (¡estupendo!), más mobiliario urbano, estatuas que vuelven a emplazamientos origina- les y una boca de metro de cristal a lo pirámide del Louvre para poner el toque moderno… Porque el toque casposo lo ponen la S, la O y la L de latón en una tipografía que no pega ni con cola con el diseño de la boca de metro…
¡Un poquito de por favor!
ALFONSO LLOPART EDITOR
Maadrid se manifiesta
Las manifestaciones son tan habituales en Madrid como las hormigas en el campo. La última, “Pro vida” –y no “Pro Movida”, como se pensó mi querido amigo Marco…– echó a “millones” según unos, “miles” según otros, a nuestras calles para protestar contra la reforma de la ley del aborto. Escuche en la radio a una señora, entre gritos de “Zapatero criminal” que es una barbaridad que una joven de 16 años pueda abortar sin decírselo a sus padres. No señora, lo que es una vergüenza es que esa chica no haya recibido la suficiente educación –por no decir ninguna– en lo que a sexualidad se refiere para no haber tenido que pasar a engrosar uno de los índices más altos de embarazos no deseados en Europa. Lo que es un verdadero drama es que esa chica no tenga la suficiente confianza con sus padres para hablar con ellos y tener que pasar por el trauma que supone un aborto sin su apoyo. La decisión de interrumpir o no un embarazo es un derecho inalienable de la mujer. El gobierno hace bien en ‘protegerla’ pero, como viene siendo habitual, no completa la labor con una exhaustiva campaña educativa en los colegios y divulgativa en los medios de comunicación durante los 365 del año.
La Gran Vía del cine

Es, sin lugar a dudas, la calle más cinematografiada de Madrid. Desde las películas de Sara Montiel a Abre los ojos de Amenábar, múltiples cineastas se han apoyado en su arquitectura y sus gentes para contarnos sus historias. En 2010 cumple 100 años y el Ayuntamiento de Madrid tiene previsto organizar multitud de eventos, algunos relacionados con la peculiar historia de ‘amor’ entre la Gran Vía y el séptimo arte. Con motivo de la entrega de los premios Goya el próximo 14 de febrero, sus aceras acogen desde ya las estrellas de nuestro particular universo cinematográfico –como si del Paseo de la Fama de Hollywood Boulevard se tratara–, representado por todos los nominados a los Goya de este año. Pero la Gran Vía es también la calle de los cines, aunque en estos últimos años hemos sido testigos de la desaparición de muchas de sus míticas salas. Algunas volvieron a su anterior ‘oficio’, como los recuperados teatros Lope de Vega o Rialto; otras están siendo transformadas en salas de concierto, como el Palacio de la Música; y otras, desgraciada e incomprensiblemente, han sido engullidas por las multinacionales de la moda ‘rápida’, como el Avenida. Si no queremos que esta tendencia acabe con un paisaje tan madrileño como la Cibeles, habrá que hacer algo. ¿Te hace una de miedo en el Capitol?
ALFONSO LLOPART
EDITOR
Invierno en Madrid
Uno de los pocos alicientes del frío invierno es la posibilidad de practicar deportes relacionados con la nieve y el hielo. Aprovechando que los Juegos Olímpicos de invierno tienen lugar en Vancouver (Canadá) del 12 al 28 de febrero próximos, hacemos un repaso por las diferentes prácticas deportivas que los componen, y dónde puedes practicarlos en Madrid y alrededores. Algunos son de sobra conocidos, como el esquí alpino. Yo nunca he esquiado muy bien, y mira que mis padres pusieron empeño en que yo y mis hermanos nos aficionáramos al esquí. Pero aún así, de vez en cuando, me gusta experimentar esa increíble sensación de libertad e independencia que te da deslizarte por cumbres nevadas con el único ruido del roce de las tablas sobre la nieve. Es algo que hay que hacer al menos una vez en la vida. Pero hay otras disciplinas deportivas de invierno que, desde que las descubrí, siempre me han parecido un tanto
absurdas. Me refiero al curling. Cada vez que veo una competición de curling en la televisión, no puedo evitar pensar en señoras de la limpieza sacando lustro al suelo para que la piedra resbale más. En fin, pa gustos los colores…
ALFONSO LLOPART
EDITOR
MADRID EN FIESTAS
Algunos me tacharéis de no tener ningún espíritu navideño pero, ¿de verdad tienen algún sentido estas fiestas? Por no hablar de la festividad de La Inmaculada Concepción que no es otra cosa que celebrar que un espíritu ‘poseyó’ a una virgen y de ese ‘momento’ surgió el ‘salvador’ de la humanidad –por supuesto, todo ello según una de las muchas religiones que tiene este tantas veces absurdo planeta–. Porque si vivimos realmente en un país aconfesional, ¿no deberíamos olvidarnos de una vez por todas de festividades que deberían quedar relegadas al ámbito religioso y, por tanto, personal de cada un@? Sería mucho más lógico si diseñáramos un calendario laboral en el que los doce días festivos a los que tenemos derecho cada año no estuvieran marcados por la tradición o las creencias religiosas de unos cuantos y sí por la eficiencia y necesidades de descanso de la clase laboral –desgraciadamente, una especie en peligro de extinción en estos tiempos–. Si ya tenemos 30 días de descanso que la mayoría tomamos entre los meses de junio, julio y agosto, ¿no estaría bien tener 12 días, todos juntitos –que sumados a los correspondientes fines de semana harían un total de 18–, en diciembre, enero o febrero? Dos merecidas vacaciones al año, una en verano y otra en invierno… Piensa en ello… Ah, y felices fiestas.
Alfonso llopart
Editor
UNA CORAZONADA DE INFARTO
No pudo ser, pero hay que reconocer que la elección de la ciudad candidata a las Olimpiadas de 2016 fue una experiencia de lo más emocionante. Yo sinceramente no esperaba que Madrid fuera a llevarse el gato al agua; creía que el ‘efecto Obama’ iba a ser decisivo para que Chicago fuera la ganadora. Pero mi favorita era Rio de Janeiro, aunque no tenía nada claro que fuera también la favorita de los miembros del COI. Por eso, cuando Chicago cayó en la primera vuelta, la posibilidad de que Madrid fuera por fin ciudad olímpica no me resultó tan ajena. Y cuando Tokyo fue eliminada en la segunda votación, me vino de sopetón la famosa ‘corazonada’. Porque entre Chicago y Rio –que eran las que yo creía que quedarían finalistas– tenía clara mi predilección, pero entre Madrid y Rio, la cosa cambiaba. Aunque seguía pensando que Rio era quien más merecía esos juegos, mi corazón estaba con Madrid. Cerraba los ojos e imaginaba los titulares de los periódicos del día siguiente: “Madrid olímpica”. Cuando el presidente del
COI estaba a punto de abrir el sobre, mi corazón latía a mil por hora. Hasta que dio la vuelta al papel que contenía el sobre. No pudo ser…
OTOÑO EN MADRID
Es quizás una de las estaciones más agradables para los que vivimos en Madrid, aunque con lo loco que anda el tiempo últimamente, cada vez es más corta: pasamos de los sofocos del verano al gélido invierno en un santiamén… A este paso nos quedamos sin otoño. Y hoy me he enterado, en la inauguración del Festival de Otoño –en los Teatros del Canal con el surrealista montaje de la compañía de danza de Pina Baush, Kontakthof mit damen und herren AB ‘65’–, que otoño también se queda sin su festival. O lo que es lo mismo, que este es el último Festival de Otoño en Madrid. Esa es la mala noticia, pero hay una buena. Que el año que viene, Madrid tendrá su primer Festival de Primavera. Al parecer ha sido un acuerdo al que han llegado Comunidad de Madrid y los empresarios teatrales que no veían con buenos ojos la competencia del Festival con la recién arrancada temporada teatral. O por lo menos, eso es lo que me han contado. Otoño se queda sin su festival, pero tranquil@, que aquí está tu looc, fiel a su cita de cada mes, para contarte todo lo que puedes hacer en Madrid, si la crisis y el tiempo lo permiten…
ALFONSO LLOPART EDITOR
Madrid es LOOC.ES Madrid
Septiembre y en Looc Madrid estamos de estreno. Desde ya puedes entrar en nuestra nueva web, looc.es, y darte un paseo virtual por todo Madrid. Porque si antes tenías a tu disposición la información y fotos de los locales de nuestra guía, a partir de ahora puedes incluso ver un vídeo de ese restaurante que te apetece descubrir o esa tienda de la que tanto te han hablado, y hacerte una mejor idea del local en cuestión. ¿No te parece una fantástica idea? Y los contenidos habituales están más elaborados y hasta puedes ver en vídeo algunos de los reportajes o ver el making of de, por ejemplo, nuestros editoriales de moda. Looc se convierte en una verdadera televisión interactiva en la que tú, nuestro/a lector/a, puedes participar con tus comentarios y recomendaciones. Hasta yo mismo tengo mi propio blog en el que me puedes contar todo lo que quieras, hacer crítica constructiva –por la que te estaremos eternamente agradecidos– o hacernos sugerencias. En definitiva, un complemento perfecto para la edición impresa de Looc Madrid que muy pronto se convertirá en tu página de referencia cuando planees una cena romántica, quieras encontrar esos pantalones que no encontrabas en ningún sitio o dar por fin con tu look perfecto.










