Sus oxigenaciones son el beauty-must de las limpiezas. No hay caso de acné que se le resista y su firma cosmética, parte de su método, causa sensación. Premio a la Mejor Trayectoria Profesional de Salon Look 2019, esta japonesa de nacimiento y sueca de corazón rompe moldes en el competitivo negocio de la belleza.

La piel puede expresarse de mil formas diferentes. Para descifrar su mensaje hay que escucharla con respeto y atención”

En los últimos años el culto por la imagen se ha disparado y los datos así lo demuestran. Según las estadísticas, el cuidado de la piel ha sido y será la línea de negocio más rentable del sector de la belleza, con una cuota de mercado superior al 35% según los datos que recopila la consultoría Statista. Datos más que relevantes para la industria cosmética, que, según CB Insights, generará 800.000 millones de dólares en 2023, un 50% por encima de la facturación de 2017.

El último estudio de Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética), revela que los españoles nos preocupamos cada vez más por nuestro aspecto físico, y que los hombres están cada vez más concienciados a cuidarse. Entrando en datos más concretos, “el consumo del sector de perfumería y cosmética en España mostró un incremento del 2%, llegando a alcanzar los 6.954 millones de euros. De esta forma, España se posiciona como el quinto mercado europeo de productos de belleza, con un consumo per cápita de 150 euros al año, por encima de la media europea que asciende a 137 euros anuales”. Un sector que genera 39.000 empleos de forma directa y 250.000 de forma indirecta.

Con estos datos nadie duda de la importancia de este sector cada vez más potente en España y en el resto del mundo. Aprovechamos la ocasión para conocer a una de las gurús de la belleza más carismáticas, Cristina Galmiche.

La llaman la gurú de las limpiezas faciales y lleva más de treinta años ganándole la batalla al acné y tratando con éxito las pieles más conflictivas. Se define a sí misma como esteticienne y su obsesión por la higiene es tal que la ha convertido en un método.

¿Qué te llevó a dedicarte a la estética, y más concretamente a las pieles acneicas y sensibles?

Empecé a dedicarme a esta profesión a los 28 años porque, aunque quise ser esteticienne desde pequeña, en casa no me dejaban (lo primero era estudiar una carrera), y luego me fui a vivir a Suecia, donde intenté formarme durante los nueve años que pasé allí sin suerte, ya que por aquella época en los países nórdicos los centros de estética apenas existían (ni siquiera había sitios para depilarse). Fue desde allí desde donde me matriculé en la Escuela de Jean D’ Estrees para empezar a formarme a mi regreso a Madrid.

Siempre tuve muy claro que quería especializarme en pieles con acné porque yo misma lo padecí de joven y me marcó mucho. Uno no se imagina lo que puede llegar a condicionarte hasta que lo sufre. Así empezó todo, poco a poco, con mucha ilusión y mucho trabajo.

Háblame de tu método.

La oxigenación para mi es la base y el principio de todo tratamiento. Ningún tratamiento tiene sentido si no se limpia y oxigena antes la piel. Y antes de proceder hay que conocer cada caso previamente con un buen diagnóstico. Ver si hay fragilidad capilar, sensibilidad, falta de hidratación, la edad… Todo influye.

Siempre recomiendo hacer una oxigenación al mes, hombres y mujeres, y continuar cuidándote en casa con mis productos. Existe un porcentaje muy alto de consumidores que abusan de la cosmética, que no saben cómo usarla, y esto ocasiona que acaben con la piel destrozada. Cada piel, cada cliente, es un mundo.

¿Cuántos años llevas dedicada a la belleza?

Más de 30, desde el 89.

¿Cómo te gusta que te definan?

Como una profesional que no vende fantasía. Que escucha al cliente y se pone en su lugar.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Que la gente vea resultados. No hay mayor satisfacción, hace que cada día me involucre más. Me apasiona mi trabajo, hacer felices a los demás. Nunca dejo de estudiar, investigar, formarme.

Detrás del éxito siempre hay…

Creer en lo que haces e intentar mejorarlo, siempre se puede mejorar. Trabajar en lo que te gusta. Constancia. Pasión.

¿Somos lo que comemos, bebemos, dormimos?

Por supuesto, aunque hay muchos trucos que ayudan, y para eso estamos los que nos dedicamos a la estética. No te imaginas lo que un buen drenaje puede hacer en unas ojeras, por ejemplo, o la nutricosmética a la hora de mejorar una piel.

¿Cómo te cuidas? Tus básicos de belleza.

Hay que limpiar la piel por la mañana, al levantarse, y por la noche. Yo, por ejemplo, alterno mis cremas con mis sueros dependiendo de cómo me vea la piel, e intento llevarla lo más natural posible. Mis oxigenaciones son sagradas una vez al mes. Y no hay que abusar de activos innecesarios. Me gusta combinar mi protocolo con aparatología, como la radiofrecuencia o la luz pulsada, siempre con cuidados no invasivos.

Háblame de tu línea cosmética.

Al empezar a trabajar me di cuenta de que los productos que había en el mercado no me servían para tratar las pieles grasas, acneicas, sensibles, problemáticas. Y pensé que tenía que hacer algo, y me puse en contacto con un laboratorio. No fue nada fácil, fueron meses de pruebas, licencias y mucha inversión, pero mereció la pena. Desde el 90 hasta hoy hemos ido mejorando y reformulando la línea, que a día de hoy se compone de trece productos.

Mi objetivo fundamental es fortalecer el pH cutáneo para mantener la salud del rostro. La formulación es libre de parabenos y rica en activos naturales para responder de forma integral a las necesidades de la piel. El trifásico es el indispensable de mi línea, ya que se ocupa de la limpieza de la piel.

¿Qué es para ti la belleza?

La simplicidad. No creértelo.

¿Qué cualidades debe tener un buen profesional de la estética?

Formación. Experiencia. Respeto a la piel. Sinceridad. Nunca vender humo.

¿Qué es lo que más preocupa a la mujer en cuestión de estética? Tratamientos más solicitados en tu consulta.

Prácticamente todas buscan rejuvenecer, las arrugas, la falta de luminosidad, la flacidez. Y todas insisten en la efectividad en los tratamientos.

¿Y al hombre?

Exactamente igual. Aunque es cierto que no utilizan tantos productos cosméticos como nosostras, se cuidan y les preocupan prácticamente los mismos síntomas.

¿Cuándo se empieza a envejecer? Síntomas de envejecimiento

De los 25 a los 30. Depende de cómo cuides tu piel desde muy joven, envejecerás mejor o peor. Yo apuesto por no saturar las pieles con activos antiaging, es importante dejar que la piel siga su curso natural.

Una piel se ve envejecida cuando el tejido no está homogéneo. Puede haber flacidez, arruguitas, manchas, verruguitas planas, fragilidad capilar, melasma… La paciente no siempre es consciente, muchas veces vienen confundidas. Es muy importante guiarlas por un buen camino con sinceridad. Explicárselo bien con total honestidad.

Los máximos responsables del envejecimiento son…

El maltrato a la piel, ya sea por cosmética (mal uso y abuso), por el sol y por la polución. Y por supuesto la mala alimentación, el alcohol, el tabaco, la falta de sueño, el estrés. Hay que cuidarse por dentro, alimentarse bien y hacer deporte.

Esa luminosidad que busca todo el mundo en su rostro, difícil de conseguir en ciudades como Madrid donde la contaminación y las partículas de aluminio que contiene el dióxido de carbono están causando verdaderos estragos sobre la piel, sumados a los daños causados por el sol, el frío, el viento, el abuso de filtros solares (no hace falta ponerlos cuando no vamos a salir de casa, por ejemplo), los móviles…, requieren de un rescate en condiciones.

Aparatología, sí o no. ¿Es imprescindible?

Sí, por supuesto. No es imprescindible, pero pone la guinda en muchos tratamientos. Todo depende de la necesidad del cliente.

Bótox, hialurónico, hilos, radiofrecuencia, láser… ¿A favor? ¿Son complementarios?

Trabajo con la Dra. Rosso, Médico Estético que, al igual que yo, opina que la medicina estética está para verte guapa, pero sin que nadie te lo note. En el momento en que se nota que te has hecho algo (labios excesivos, cejas demasiado subidas, pómulos imposibles…), para mi es un trabajo mal hecho. Trabajo con ella por lo realista y sensible que es a la hora de realizar un trabajo, que siempre debe ser 100% natural.

Por otro lado, la prevención es básica, siempre partiendo de la base de que lo principal es una piel bonita y sana. El buen diagnóstico es absolutamente fundamental.

En 2019 has estrenado tu propia Escuela de Alta Formación para profesionales de la Estética Tituladas ¿Por qué?

Una de las máximas profesionales que definen mi filosofía es la apuesta por una formación sólida y circular entre mi Equipo Técnico, que conoce a la perfección el Método CG para la restauración de la salud del rostro. Apostando por la excelencia educativa en el ámbito de la Belleza Profesional, el objetivo de mi Escuela Cristina Galmiche es cubrir la ausencia de Alta Formación Especializada en este sector, impartiendo una enseñanza orientada a profesionales tituladas que quieran potenciar su carrera gracias a la inserción de mi Método y Filosofía profesional como aliado de peso en su negocio.

Nunca viajas sin…

Mi trifásico. Insisto en la importancia de la limpieza.

Tu mayor satisfacción personal y profesional

Ayudar a mis clientes a sentirse bien. Estar aquí después de 30 años y seguir disfrutando como el primer día.

¿Qué es para ti la felicidad?

El día a día.

¿Y el lujo?

El no lujo. La sencillez. Tener una buena amiga. Trabajar en lo que me gusta.

Tu Maestro o Maestra

Mis padres.

¿Qué es lo que más detestas?

La mentira.

¿Lo que más admiras?

La lealtad.

En tu baño no puede faltar…

Mi línea cosmética y mis perfumes nicho. Mi favorito, Black Afgano de Nasomatto.

Un viaje

Camboya y Vietnam.

Un lugar

La Herradura.

Un libro

Cuando nadie mira’, de Alejandra G. Remón

Un restaurante

Il Gatto Nero en el Lago di Como (Italia).

Un plato

Los Spaghetti Carbonara.

Una bebida

El zumo de naranja.

Un deporte

Correr.

Un hobby

Cocinar. Me apasiona. Si no me dedicase a esto, sería Chef.

Una canción

Viva la Vida (Cold Play).

Una mujer

Mi suegra.

Un hombre

Mi hijo.

Nunca es demasiado tarde para…

Para hacer aquello que te propongas.

Tienes lista de espera de meses ¿Dónde podemos pedir cita?

En mi centro de Madrid, en Núñez De Balboa, 103 (91 504 07 62), o en el de Alcalá de Henares, en la calle San Isidro, 1 (91 881 07 85).

¿Tu web y redes sociales?

www.cristina-galmiche.com y Cristina Galmiche.