Casa Pizarro Hotel acaba de recibir el Premio a la Excelencia Hotelera en la categoría de Diseño de Interiores, otorgado por Domus Selecta en su convención anual celebrada en Santiago de Compostela.
Quiénes entregan el premio son Domus Selecta, que agrupa a más de 270 hoteles boutique independientes en 28 países. No es una cadena, es una asociación que selecciona establecimientos con personalidad propia, aquellos donde la hospitalidad no depende del tamaño ni del presupuesto, sino del criterio con el cual se han fundado. Haber recibido este reconocimiento en la categoría de Diseño de Interiores dentro de este grupo tiene un significado especial, porque aquí todos los hoteles cuidan la estética, destacar entre ellos no es fácil.


Lo que hace singular a Casa Pizarro es su punto de partida. El edificio es una antigua casa señorial de Extremadura que durante siglos sirvió como centro del comercio de lanas en la región. La rehabilitación no ha intentado borrar esa historia, sino construir sobre ella: los elementos arquitectónicos originales de la casa conviven con piezas de diseño contemporáneo, y las antigüedades, rastreadas pacientemente en mercadillos de España y Francia, aportan una calidez que ningún catálogo de interiorismo puede replicar. El resultado es un hotel que se siente vivido, no decorado.
En un momento en el que el sector hotelero independiente está demostrando que la autenticidad es una ventaja competitiva real frente a las grandes cadenas, Casa Pizarro es un buen ejemplo de cómo una historia bien contada a través del espacio puede marcar la diferencia.




